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¿Por qué San Antón es el patrón de los animales?

San Antón es considerado el patrón de los animales debido a su reputación de amor y cuidado hacia los animales. La leyenda cuenta que San Antón, un monje ermitaño que vivió en el siglo III, tenía un gran amor por los animales y los consideraba como sus compañeros y amigos.

Se cuenta que San Antón solía bendecir a los animales y curar a los que estaban enfermos o heridos, y que los animales respondían a su amor y cuidado. La gente comenzó a considerarlo el protector de los animales y comenzaron a pedirle su ayuda para proteger a sus propios animales.

Otra razón por la cual San Antón es considerado el patrón de los animales es debido a su estilo de vida ermitaño en el desierto, donde vivió en comunión con la naturaleza y los animales salvajes. Se cuenta que San Antón solía dar de comer a los animales salvajes y que los animales salvajes lo consideraban como un amigo y protector.

En resumen, San Antón es considerado el patrón de los animales debido a su amor y cuidado hacia los animales, así como por su estilo de vida en comunión con la naturaleza y los animales salvajes. Es venerado por los propietarios de animales y amantes de los animales, como protector de sus mascotas y animales de granja.

¿Qué día es San Antón, el patrón de los animales?

El 17 de enero se celebra la popular festividad del día de San Antón, el patrón de los animales, un día muy especial para todos los que compartimos nuestra vida con un animal. Se celebra ese día en muchos municipios de nuestro país con romerías, desfiles de animales y peregrinajes para que estos sean bendecidos por el santo. Además, suelen bendecirse los panes del santo, realizarse hogueras y disfrutar de vinos, licores y dulces típicos de cada lugar.  Fue un monje del desierto que se dejó atrás todos sus bienes y se dedicó al retiro en soledad,

Según cuenta la leyenda, un cerdo salvaje le acompañó toda su vida después de que el santo hiciera el milagro de devolverles la vista a sus jabatos.

Nació en Egipto en el año 251, nació San Antonio Abad, quién repartió su herencia entre los pobres. Por el año 305 vivió con sus discípulos durante algunos años para después refugiarse en la montaña, donde encontró la paz y el amor verdadero en la contemplación de la naturaleza y de los animales, pasó sus últimos años en el lugar donde hoy se encuentra el monasterio que lleva su nombre:  Der Mar Antonios. Allí permaneció 40 años hasta su fallecimiento con 105 años de edad.

A día de hoy, gracias a él muchas iglesias abren sus puertas para bendecir a las mascotas de los ciudadanos.